Si la campaña Shovel of Hope gozaba de un diseño de niveles excelente, esta Plague of Shadows sigue su misma filosofía. De algún modo, las mecánicas, tan diferenciadas de las del caballero de la pala, son intuitivas y plantean un nuevo desafío. Los niveles se repiten sin cambiar demasiado sus assets; a primera vista, puede parecer vagancia de diseño, pero basta jugar un par de pantallas para darse cuenta de que en Yacht Games Club han logrado toda una proeza: sin trastocar elementos de diseño, han demostrado que es posible cambiar por completo mecánicas y jugabilidad únicamente con cabeza y saber hacer.
Plague Knight tiene un estilo mucho más aéreo y distanciado de Shovel Knight. Su uso de las bombas, por otro lado características de su diseño, crean una suerte de sinergia con el nuevo layout vertical de cada pantalla. A pesar de estar pasando por las mismas pantallas, cuesta recordarlas de la campaña anterior por los cambios de movilidad y, especialmente, de diseño. Como siempre con esta saga, la progresión mecánica y los desafíos se suceden magistralmente. El estilo de Plague Knight es, ciertamente, menos satisfactorio que el de Shovel Knight, pero ello no quita que su filosofía de diseño siga siendo fantástica.
Esta forma de tergiversar mecánicas principales se lleva también a la historia. Como una buena secuela (intercuela, realmente), es una historia que expande su universo primario con la inclusión de una trama de Mona, interacciones con el jugador en la obra anterior y, sobre todo, la aparición de secundarios del primer juego con nuevas capas de profundidad. Se nota que en Yacht Games Club se han divertido enormemente reproduciendo escenas del jugador en la anterior campaña, creando nuevas interacciones con los personajes, dando a Mona la trama que se merecía y haciendo una suerte de what if? del juego base. Al final, resulta confuso saber qué es cánon en esta saga, pero la diversión está en el centro de todo y hace que todo importe un poco menos.
La relación de Mona y Plague Knight es, para mí, lo más interesante del juego. De hecho, sus últimos compases me han tenido sonriendo como un tonto ante un pixel art fluido y unas conversaciones magistrales. También guarda cierto interés ver cómo se va cambiando la historia original gracias a la inclusión de Mona. La forma de explorar la psique de Plague Knight a través del jefe final y probar de algún modo su interés por Mona es algo que queda fácilmente grabado en la mente.
En cierto modo, Plague of Shadows es tan inferior a Shovel of Hope como es superior: aun si sus mecánicas son algo insatisfactorias y su diseño no está tan exageradamente pulido como en la anterior campaña, su forma de plantear los mismos niveles con nuevos desafíos, su historia y su relación de personajes son encomiables y una evolución perfecta de Shovel of Hope.