Hace poco “terminé” Super Mario 3D World, y la razón por la que pongo entre comillas la palabra “terminé” es la misma que me lleva a escribir esto; derroté al jefe final (una épica batalla contra Gato-Bowser), vi los créditos, y sin embargo me queda una molesta sensación de que el asunto no está terminado y cuando paso a lado de mi biblioteca de juegos no puedo evitar sentir que está esperando a que lo ponga de nuevo en mi WiiU.
OK, creo que me estoy alejando mucho del propósito básico de una “crítica”, pero quiero enfocarme en este tema así que salgamos rápido de la obligación: Super Mario 3-D World es un juego maravilloso, uno de los mejores juegos de plataformas que he jugado en mi vida. Tan bueno es que me ha hecho considerar que puede ser mejor que Super Mario Galaxy e incluso que Super Mario 64. Tiene el mejor diseño de niveles que he podido disfrutar en un título de este género, el diseño de personajes es adorable, la música es muy pegajosa, la curva de dificultad es perfecta, se puede jugar con Peach, Toad y Rosalina y... ¡y es que no hay nada en este juego que no sea digno de amor!
Bueno, el hecho de que se repitan los combates contra algunos de los jefes. Eso no es muy bueno. Y también tenemos el problema de “terminarlo”. Ahora si, entremos en tema.
Como todos los buenos juegos de plataformas. En Super Mario 3D World tenemos una buena lista de coleccionables que encontrar. El principal de ellos son las estrellas verdes que nos abren acceso a nuevos mundos. Cada nivel tiene al menos 3 de ellas (algunos niveles de bonus tienen más) y conseguirlas es un excelente reto, pues nos obligan a explorar a fondo cada mapa, realizar tremendas muestras de habilidad y ser muy curiosos. Para aquellos que buscan exprimir a fondo este juego esta es una excelente misión y a mitad de mi partida yo ya había decidido que una vez llegara al final del juego recorrería de nuevo todos los niveles para encontrar estas y los demás coleccionables que me quedaran pendientes (como los sellos, uno oculto por nivel, y la bandera de oro, alcanzando la parte más alta de cada meta).

Pero la situación se complicó un poco.
Derroté a Bowser al final del mundo 7. Creía que era el final del juego y me estaba preparando para comenzar a recolectar las estrellas... pero resulta que no era así y un nuevo mundo apareció ante mi. Esto me alegró, pues estaba disfrutando mucho Super Mario 3-D World y no quería que se acabara tan pronto. Pero una vez terminé este mundo, y vi los créditos, otro mundo más fue desbloqueado.

Era obvio. Todos los juegos de Mario tienen mundos secretos y este también. Lo recibí con alegría, pero estaba comenzando a desear terminar con este juego pronto para comenzar otros diferentes, lastimando mis intenciones de ir por el 100%
¿Adivinan qué pasó cuando terminé todos los niveles de este mundo?
Efectivamente, se desbloqueó otro mundo secreto más, junto con la ̶a̶m̶e̶n̶a̶z̶a̶ promesa de OTRO MÁS en el horizonte.
Esto era demasiado, me sentí abrumado y decidí revisar en Internet cuanto más contenido me iba a encontrar en este título...¡y observé con horror que además de estos dos mundos aún tendría que desbloquear otro más! Y eso no era todo. Resulta que para realmente completar el juego no iba a bastar con encontrar todas las estrellas, sellos e izar la bandera al final de cada nivel, sino que tendría que hacerlo CON CADA UNO DE LOS CINCO PERSONAJES.
De inmediato abandoné el juego y mis intenciones de terminarlo al 100% murieron por completo.
Quiero que quede claro lo que dije al comienzo de este texto. Super Mario 3D World es un juego maravilloso y sin duda uno de mis favoritos. Es seguro que los jugadores más obsesivos van a encontrar en el reto de completarlo al 100% algo que les satisfaga. Con el precio de los juegos hoy en día es de agradecer que estos tengan esta clase de elementos que aumenten las horas de juego y contenido para quienes quieran involucrarse en ello... pero no es para todo el mundo. Yo me encontré más que satisfecho sin completar todos los niveles secretos, pero por siempre me va a quedar la molestia de que el juego me quedó “incompleto”.
Quedé sin conocer parte del contenido del juego, no me convertí en un maestro de todos los personajes controlables, quedaron muchos huecos vacíos en los listados de coleccionables encontrados y no puedo evitar que eso me moleste un poco. Me repito que tal vez algún día regresaré a el, que ahora quiero jugar cosas diferentes, pero la sola idea de tener que jugar todos los niveles cinco veces (sin contar las veces extra que me tome encontrar sus secretos) me causa dolor de cabeza. ¿Quién tiene tiempo para esto? Me digo, mientras vuelvo a pensar en ello una y otra vez.